Menú
La Pizarra: ¿Por qué España es el país del paro... y del consenso?

La Pizarra: ¿Por qué España es el país del paro... y del consenso?

La última reforma laboral se aprobó con el acuerdo entre sindicatos y patronal. En el pasado, esos pactos no han sido sinónimos de creación de empleo.

España es el país del consenso laboral. Puede que no lo parezca, escuchando a veces las declaraciones y acusaciones que se tiran a la cabeza unos y otros. Pero lo cierto es que casi todos los grandes cambios legislativos, al menos hasta la reforma de 2012, se lograron con foto, acuerdo, abrazos y palabras de felicitación cruzadas. Sindicatos, patronal y Gobierno: ésa es la fórmula mágica del diálogo social.

Pero no es la fórmula del empleo. A pesar de esos acuerdos y de la relativa paz social que hemos vivido (quizás con la excepción del período 2012-1015, tras la reforma aprobada, sin consenso, con Fátima Báñez al frente del Ministerio de Trabajo), la realidad es tozuda: hemos sido uno de los países europeos, junto a Grecia, con la tasa de desempleo media más elevada de las últimas cuatro décadas. Y sí, tras aquella reforma de 2012, tuvimos unos años de un comportamiento mucho mejor en el mercado laboral, creando empleo en relación al PIB a niveles que no habíamos conocido en mucho tiempo. ¿Consenso? Pues casi nos fue mejor sin la foto.

De todo esto hablan en esta ocasión Nuria Richart y Domingo Soriano en este nuevo episodio de La Pizarra de Domingo Soriano. ¿Es bueno que haya grandes acuerdos? ¿Y si el problema son esos grandes acuerdos? Porque si uno piensa que el mercado laboral español necesita flexibilidad, quizás un único acuerdo, sea el que sea (salvo uno que diga "Nosotros nos quitamos de en medio"), está condenado al fracaso. Si uno cree que el problema no es el secretario general de turno de UGT o CCOO, o el presidente de la CEOE, sino el poder que estas organizaciones tienen, hacer una reforma que les contente, es una mala noticia: porque siempre será una reforma que consolide ese poder.

Mientras tanto, seguiremos celebrando tasas de paro que en otros países harían caer al Gobierno y provocaría una conmoción social. Eso sí, lo celebraremos todos juntos, sonrientes... y por consenso.

Temas

0
comentarios