Menú

Canarias

Los derrumbamientos en la costa presagian cómo sería la llegada de la lava al mar

Los expertos creen que el choque de la lava en el mar será un "espectáculo" de peligrosidad local.

0

Todos los ojos están ahora en los desprendimientos en los acantilados, explicados por la inestabilidad que provocaron los movimientos sísmicos. La vigilancia es extrema desde este barco oceanográfico. Porque en el mar podría haber fisuras, grietas o abombamientos. La Guardia Civil vigila el área de seguridad de 2 millas náuticas.

El puerto de Tazacorte se cerrará totalmente cuando la lava llegue y se vigilarán los vientos, porque el choque de la masa de rocas a 1.000 grados con el mar a 20 provocará una columna de vapor de agua y gases. Los expertos creen que el peligro es local y que no tienen que ser más nocivos de lo que es ahora, antes de llegar.

Basándose en otras coladas creen que la lava llegará a la misma velocidad que avanza y formará otro delta. El ecosistema marino morirá. El Ramón Margalef controla anomalías de temperatura, oxígeno o florescencia en el agua. Los pescadores fueron los primeros en notar la huida de los peces, antes incluso de la erupción.

La lava cubre 237 ha y arrasa 513 viviendas

El grosor de la colada de lava llega a alcanzar un grosor de hasta 50 metros, según las últimas mediciones del sistema de satélites de observación terrestre Copernicus. Se estima que la lengua ya cubre una superficie de 237,5 hectáreas y ha ha afectado a 513 viviendas.

Por su parte, el área que cubren las cenizas del volcán se ha extendido hasta las 1.507 hectáreas (193 más que la última estimación) y son 18,9 los kilómetros de carreteras destruidas por el avance de las coladas.

0
comentarios