Menú

Más de veinte mil personas sin distancia social acuden al festival de Cruilla en Barcelona

En los test de antígenos previos para acceder al recinto, 123 personas dieron positivo, incluido uno de los artistas invitados, que debía abrir el festival.

0

Abrazados unos a otros, con los brazos en alto, coreando las canciones y saltando han celebrado los 18.000 asistentes de la primera jornada del Cruilla, en Barcelona, el hecho de ser los primeros en disfrutar de un festival sin distancias ni colas desde el inicio de la pandemia.

Encontrar la fórmula no ha sido fácil, pero finalmente el Cruilla ha dado con la manera de recuperar las sensaciones de los festivales precovid, sin someter al público a largas colas para pasar el test de antígenos previo, como ocurrió en Canet Rock y en el festival Vida.

Los sonidos urbanos de Señor Wilson, Rayden, Lágrimas de Sangre y Natos y Waor han abierto una primera jornada del Cruilla histórica, no sólo por ser el primer festival multitudinario de Europa sin distancias ni colas, sino también por haber conseguido reabrir el recinto del Forum de Barcelona a la música, tras casi dos años. Antes de la pandemia, el Forum acogía 60.000 personas cada día durante el Primavera Sound y, después llegaba el Cruilla, más modesto, con 25.000 diarias.

Ahora el Cruïlla es el mayor de los festivales que se verán este verano en el Forum, tras la anulación del Primavera por segundo año consecutivo. A pesar de ser un evento más pequeño que el Primavera, el Cruilla ha tenido serios problemas para celebrarse y se ha aliado con la Fundación de Lucha Contra el Sida y las Enfermedades Infecciosas para conseguir el aval de la Generalidad.

Finalmente ha logrado crear este jueves una burbuja de 18.000 asistentes, todos ellos con un resultado negativo en la prueba de antígenos, en la jornada menos concurrida de este festival, que mañana y pasado espera atraer a 25.000 personas cada día.

El Forum se ha transformado en un espacio de libertad donde el público casi se ha olvidado de las restricciones de la pandemia, aunque no totalmente porque la mascarilla es obligatoria en todo el recinto, menos en la zona de restauración.

Para evitar las desafortunadas imágenes que se vieron en los festivales Canet Rock y Vida, los organizadores del Cruilla han cercado las explanadas frente a los escenarios y no han permitido la entrada al público con bebida o comida. Además, el personal contratado por el festival ha llamado la atención en todo momento a quienes intentaban quitarse la mascarilla en los conciertos y casi todo el mundo ha acatado.

No todos los que tenían entrada para el Cruïlla han podido esta noche saltar en el concierto de Rayden abrazados a sus amigos, porque los que han dado positivo en el test de antígenos se han quedado fuera.

123 contagios en los controles

De las 13.000 personas que habían pasado por la zona de cribado a las 21.00 horas, 123 han tenido un resultado positivo, un dato que refleja el crecimiento de los contagios entre los jóvenes, que es el público mayoritario de los festivales masivos, porque en Canet Rock, que se celebró el pasado sábado, las cifras fueron más bajas: de 22.330 testados, 152 dieron positivo.

Los contagios van para arriba y el futuro inmediato no es prometedor, pero las 18.000 personas que se han reunido este jueves al festival Cruilla han vivido con entusiasmo el espejismo de un mundo sin covid, especialmente cuando ha salido al escenario el rey de la fiesta, Kase.O, que ha cerrado una noche de euforia.

0
comentarios