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Champions League

La mano de Sissoko que rompió la final en el segundo 20

No se había sentado la gente en el Metropolitano, y el árbitro de la final ya había pitado el penalti. Una rigurosa mano de Sissoko en el segundo veintiuno marcó la final. 

El balón lo cogió el egipcio Mohammed Salah, y sin temblar, pateó el balón sin piedad al fondo de la red para empezar ganando desde el minuto 2. A partir de ahí, el Liverpool ha jugado a contener el partido hasta que Origi en el 87 ha terminado por sentenciar a los 'Spurs'. 

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