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La artista Sofía Rincón y el simpatizante de Vox Bertrand Ndongo cantan el rap viral 'Superfacha', sátira contra los "progres" y los complejos de la derecha

Llega el azote de los progres, la azotadora Superfacha en busca de ofendidos "con afán de censura" y contra el “feminismo de mierda que ocupa todas las instituciones”.

La artista multidisciplinar (pintora, escultora, performer) Sofía Rincón, autora del vídeo viral Like a Vox, ha lanzado otra entrega de su espectáculo performático La derecha como Performance para normalizar la presencia “de la derecha en el arte porque hay un monopolio de la izquierda”. En el vídeo titulado Superfacha, Rincón interpreta un rap a dúo con el camerunés y simpatizante de Vox Bertrand Ndongo, ataviado con unos tirantes de la bandera española. Pese a lo que se ha dicho en otros medios, el vídeo no es de Vox.

La creación, en clave de humor, ridiculiza el abuso del dichoso adjetivo. “Han desnaturalizado tanto esa palabra, está tan vacía de significado, se lo llaman a todo el mundo, así que digo pues soy facha, claro que soy facha, ¿por qué no voy a reivindicar que soy facha?”. Cuenta la artista en conversación con Libertad Digital. Lo que se traduce en una defensa de la libertad de expresión porque hay que ser muy Super por ejemplo en Cataluña para llevar una bandera de España por la calle.

La historia comienza cuando Sofía se encuentra una pulserita rojigualda tirada en el suelo. La recoge y Bertrand le invita a que se la ponga para que compruebe lo que se siente. Así lo hace, y se transforma en una mujer Superfacha, "pasa de ser un hippie a luchar como un cruzado". Con una bandera por capa ya está lista para hacer “el bien, cosas de salvar España y todo eso tan fetén". En seguida se encuentran con “un progre de noche y de día” con “afán de censura”. ¿La misión? Le preguntamos a Rincón, “Es necesario ser Superfacha para dar por culo a toda esta progresía absurda que quiere acabar con el humor. La izquierda actual acapara el ofendido profesional; no paran de hablar de delitos de odio pero son ellos los que siempre odian a todo el mundo, crean enemigos por todas partes. Que alguien piense distinto a ti no es un delito. Tú eres el primero (interpela al progre) que por el color de piel de alguien dices que es un opresor o un oprimido, pero, ¿quién eres tú para decir quiénes son los enemigos de las personas?”. Rincón advierte de las consecuencias de la censura, por ejemplo en el caso del “feminismo este de mierda que ocupa todas las instituciones”: “por culpa de estas imbéciles va a haber un machismo absoluto; que, no creo que sean imbéciles”, puntualiza, “en muchos casos creo que es gente que perfectamente consciente del daño que está haciendo pero como se llevan una pasta, se lavan las manos”.

En su canal de YouTube se lee: “Acepto esclavos progres para convertirlos a la derecha mediante BDSM”, (Bondage, Disciplina, Dominación, Sumisión, Sadismo y Masoquismo). Práctica que practica. ¿El puritano de hoy está en la izquierda? “Absolutamente”, responde, “van de liberales y son unos mojigatos. Hay una frase de Nicolás Gómez Dávila que me encanta, dice: la revolución sexual reduce a unos pequeños gritos espasmódicos todo el universo de sensaciones del erotismo. Y es que es eso. Están reduciendo el erotismo a unas gilipolleces. Yo creo que esta gente no sabe disfrutar en la cama, te lo digo en serio”. Sofía presume de esclavo, “somos los dos de derechas”, aclara, y de hecho se presentó en un debate de La Sexta con una camiseta decorada con la bandera de España y una imagen de ella pisando al sumiso sexual, Arturo se llama. Recuerda entre risas el momentazo. Su lema es el Fach Fetish, el fetichismo facha.

Sobre el sí es sí, la propuesta de Leticia Dolera, se pregunta: “¿Pero qué es eso? ¿Te lo dejo por escrito?. Hay todo un lenguaje humano alrededor de una relación sexual, es todo complicadísimo, es un universo de sensaciones, un lenguaje no verbal para que lo reduzcas legislativamente a un sí”. Cree que ha sido una barbaridad “la difamación contra Cayetana Álvarez de Toledo tratándola de mujer que defiende a los violadores”. También recuerda el episodio de Cristina Seguí en Valencia. “Legitiman la fuerza cuando se trata de alguien que no piensa como ellos. Condenamos toda violencia hacia las mujeres, pero luego a Cristina Seguí la escupieron la empujaron, la tiraron el móvil... Ah, es que iba provocando. La típica frase garrula que se utiliza cuando violan a una mujer con minifalda. Son el cuñado de bar pero de izquierdas. No importa que diga barbaridades porque es de izquierdas. Es un puto error”.

Sofía, ¿el villano del Superfacha? El ego absoluto de Pedro Sánchez. Con un ego muy grande es más peligroso un estúpido que un inteligente.

¿Cuál es tu bandera? La española y la de los Tercios, porque mola un montón. "Rojo y amarillo curan cualquier dolencia, la falta de paciencia y la incoherencia", dice su último rap.

Otro Superfacha, Blas de Lezo. Rincón está trabajando en la película sobre el héroe que humilló a Inglaterra. Y nos adelanta que “a mediados mayo va a suceder algo muy importante”. Al parecer presentará alguna creación relacionada con la película, un proyecto en el que también está trabajando el escritor Fernando Sánchez Dragó.

¿Dónde te informas? “En Libertad Digital, no quiero ser pelota, de verdad. Con Federico Jiménez Losantos obviamente, no puedes ser facha y no escuchar a Federico (se ríe). Me gusta sobretodo Juan Soto Ivars, Javier Marías, Reverte, leo a gente que hablan sobre cosas que pasan”.

Rincón reivindica el humor como el material que mejor conduce “lo trágico de la vida” y sirve  “para comunicarte con gente que no piensa en absoluto igual que tú”. Un momento desternillante del vídeo es cuando la mujer Superfacha yace en el suelo tras el ataque del podemita y su mentor la reanima dándole un mordisco de pincho de tortilla, “ni una aspirina, ni la penicilina, la cultura española me salvó la vida", canta inconsciente en el suelo. El humor empieza por uno mismo, ¿no? “Sí, aunque tenga mis preferencias me río mucho de ellas, por ejemplo cuando Bertrand (guiñando un ojo a la cámara) canta “me voy a hacer cosas de fachas, ya sabes irme a la cueva y a pulir un hacha””.

Desde la caverna, sólo recordar una cosa: que en una cueva guardaba Batman, el héroe liberal, sus armas. Dice la canción: "recuerda que con un progre tu argumento es lo más fuerte". Los fachas ahora son superfachas y un insulto puede llegar a ser un piropo dependiendo de quién te lo lance. “La rendición no es una opción”.

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