Cuando se dirigía a la banda, el brasileño se encontró con un niño que saltó al campo. Entre lágrimas, Neymar le agarró, dijo a la seguridad que lo dejaran, y terminó obsequiándole con su camiseta. Un gesto que el pequeño jamás olvidará.

Cuando se dirigía a la banda, el brasileño se encontró con un niño que saltó al campo. Entre lágrimas, Neymar le agarró, dijo a la seguridad que lo dejaran, y terminó obsequiándole con su camiseta. Un gesto que el pequeño jamás olvidará.