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Análisis del nuevo Mac Book Pro de Apple

Juanma Sabugo, especialista en tecnología y gadgets de Libertad Digital, pone a prueba el nuevo Mac Book Pro, uno de los portátiles de Apple.  

Apple debe su prestigio a la gama profesional de sus productos. Cuando el iPhone no era ni siquiera una idea en la mente de Steve Jobs, los profesionales más creativos del planeta se vanagloriaban de "pensar diferente" ("think diferent" fue el eslogan que marcó el despegue a finales de los años 90). La punta de lanza de la cultura "maquera" corría por parte de los publicistas, los diseñadores o los músicos. La gama profesional de sus programas y sus ordenadores resultaban la base sobre la que edificar la leyenda de la manzana mordida. Nunca se colgaban, no había que reinstalar su sistema operativo, la potencia y fiabilidad era infinitamente superior a su competidor, Windows. Pero casi veinte años después, las distancias se estaban acortando.

Ese fanatismo evangelizador empezaba a resquebrajarse. Cineastas de todo el mundo dejaron de utilizar maquinas de Apple debido a los problemas de actualización de sus equipos. La gama Pro se estaba quedando atrás y, lo que es peor, a los de Cupertino parecía no importarles. Quizás, tenían suficiente haciendo cumplir las expectativas de venta de los iPhone. El hecho de que las tres cuartas partes de los ingresos de la compañía dependan de él es excusa más que suficiente.

La novedosa Touch Bar

El iPhone, las aventuras automovilísticas, los escarceos con la joyería y los relojes quizá retrajeran recursos de la gama originaria. Pero todo eso parece haber quedado atrás. El nuevo MacBookPro es un ordenador que pretende ofrecer algo más de lo preestablecido, abriendo caminos en un mercado donde la potencia es el único argumento. Apple se ha resistido a incluir pantallas táctiles en su gama de portátiles a pesar de la presión de los analistas y de el resto del mercado. Al contrario que todo el mundo, han sostenido, que levantar la mano para tocar la pantalla constantemente no tiene sentido en una máquina pensada para trabajar durante horas. Por eso han decidido incorporar tres mejoras importantes:

  1. Un nuevo teclado. Retroiluminado, actualizando el mecanismo de las llamadas "teclas de mariposa" con un grosor mínimo y un recorrido pequeño.
  2. Un mejorado trackpad. Es enorme, multitáctil y posee la tecnología Force Touch. Consiste en una respuesta háptica ante la detección de una presión. De esta forma es capaz de hacernos creer que estamos haciendo un click, sin embargo, la superficie no bascula. Es la misma tecnología que el botón home de los iPhone 7 en adelante.
  3. Y por último, la Touch Bar. Consiste en la sustitución de la última fila de las teclas (esc, F1, F2... ) por una pantalla alargada, estrecha y multitáctil. De esta forma, se mostrarán botones virtuales que se adaptarán al contexto del trabajo. Por ejemplo, si estamos en un procesador de texto, la Touch Bar mostrará la opción de negrita, cursiva, subrayado, etc, si nos encontramos en un programa de diseño gráfico, podremos pulsarlas para copiar, estirar, añadir puntos, etc. Incluso no es necesario ceñirnos a las típicas teclas; podremos deslizar potenciómetros virtuales, lineas de tiempo para editar video y cualquier cosa que te imagines. Como guinda, un sensor de huellas para desbloquear y comprar.

Conectividad y potencia

Apple siempre ha sido el primero en desechar tecnologías y apuntarse a otras antes que nadie. Olvidaron las disqueteras, apostaron por el USB, no llegaron nunca a incluir el Blue Ray, volvieron a desechar el DVD... Pues bien, ha llegado al hora del USB-C. Tal es la apuesta que hace Apple por este conector, que es el único que podrás encontrar en el nuevo MacBook Pro; ni siquiera existe un contacto para cargarlo, ya que puede ser utilizado en cualquiera de los 4 USB-C. En realidad, detrás de este conector está el protocolo USB 3.1 y el Thunderbolt 3. Esto te permitirá dotar de señal a uno o dos monitores, memorias USB, tarjetas de audio, discos duros externos, etc. El único inconveniente hasta que el USB-C sea más popular, es que tendrás que disponer de convertidores para conectar tus periféricos antiguos. Por dentro, los procesadores son de Intel, desde el Core i5 a 2,3 GHz hasta los 3,1 GHz, con gráficas Intel Iris Plus Graphics 650.

Durante el último año y tras la presentación y renovación de este MacBook Pro, Apple ha hecho anuncios nunca antes vistos. Ha adelantado, en una entrevista, lo que ocurrirá con su gama profesional. Habrá un nuevo iMac (en color gris espacial) capaz de servir como estación de trabajo a la altura de sus competidores y un nuevo Mac Pro (para el año que viene) completamente rediseñado y ampliable. Un impulso escenificado y explícito con Tim Cook a la cabeza para recordarnos que la gama de ordenadores Mac sigue siendo muy importante. A pesar del iPhone.

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