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Federico: "Gallardón quiere convertir a España en una dictadura de la casta política"

Federico Jiménez Losantos analiza las últimas propuestas de Alberto Ruiz-Gallardón para la Justicia española.

"Alberto Ruiz-Gallardón, ministro de Justicia, llamémosle así, Justicia, a esto, empezó su carrera política secuestrando Cambio 16 dos veces. ¿Por qué? Porque había publicado una verdad, que es que Fraga tenía como escolta a un señor perseguido como miembro de la Triple A argentina… torturadores, asesinos etc. que se llamaba Almirón. Así que consiguió que lo secuestraran porque atentaba contra el honor del patrón. Así empezó su carrera. Luego se pasó a Prisa y entonces fue el progre. Pero su condición naturalmente liberticida ha vuelto y después de haber anunciado en las Cortes que iba a acabar con la politización de los jueces ¿qué ha hecho? Pues exactamente lo contrario. Ahora ya se reparten todos los jueces del Consejo del Poder judicial el PSOE, el PP, Convergencia y hasta Izquierda Unida, que le han dado un juez y se ha quedado tan contento Cayo Lara, como a la foca que le dan una sardinita.

Pero lo último que ha hecho Gallardón, que está haciendo, es una colección de leyes liberticidas que convierten a España en una dictadura, en una dictadura de la casta política. Lo último es que un político que esté en el banquillo, no condenado, sino procesado por un caso de corrupción, no pueda presentarse a las elecciones.

También la semana pasada sacó otra ley diciendo que no se pueden comentar las sentencias. Por ejemplo, teniendo en cuenta que Gallardón tiene a la Fiscalía y a los jueces que nombra el PP en el Constitucional, en el Supremo, en el Consejo, en los Tribunales Superiores de Justicia y los que quieren ascender, vamos a suponer que Albert Rivera les molesta, entonces lo denuncian y lo procesan y, aunque luego salga inocente, no puede entrar en las listas electorales. De manera que la casta política corrompida que padecemos podría impedir que se presentaran a las elecciones gente limpia con la excusa, aunque luego se demostrara inocente, de la corrupción.

Es decir que los corruptos acusando de corrupción a los limpios conseguirían que no hubiera limpieza. Es la dictadura perfecta. Esto es el gallardonismo, que es la enfermedad senil del rajoyismo o del felipismo. Esto es una dictadura asquerosa y lo peor es que a los jueces no les parece mal y a la gente, como ha mejorado el tiempo, otra de gambas y tan contentos".

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