Menú
Con tu apoyo hay más Libertad
  • Sin Publicidad
  • Acceso a Ideas
  • La Ilustración Liberal
  • Eventos

Análisis de las cámaras Netatmo Welcome y Presence

Netatmo es una compañía centrada en productos para el internet de las cosas. En este caso nos centramos en dos cámaras con reconocimiento facial. Otro aperitivo para una futura casa inteligente.

La nueva frontera de la electrónica de consumo tiene dos objetivos claros: nuestras casas y nuestros coches. Netatmo es una de las primeras compañías centrada en aportar soluciones en nuestro ámbito más privado. La Netatmo Welcome y la Presence son dos claros exponentes de las cosas bien pensadas que servirán de embrión de nuevas soluciones, que inevitablemente inundarán nuestros hogares. 

El concepto es claro: cámaras fijas con conexión a internet para tratar las imágenes; a partir de aquí, una aplicación nos permite gestionarla los procesos para sacarle todo el partido. 

Su principal característica es el reconocimiento facial. Una vez el trabajo de identificación inicial está hecho el resto de procesos se realizan automáticamente.

El modelo de interior, la Welcome, posee configuraciones acertadas para saber quien y a qué hora han llegado a la vivienda. Para saber cuando la han abandonado es más complicado, la acción se realiza de espaldas a la puerta y por ahora no puede reconocer coronillas. No falta la capacidad de acceder remotamente, en casi tiempo real, (existe un pequeño desfase de segundos) para ver y escuchar lo que sucede en el hall o recuperar las grabaciones automáticas que realiza al detectar movimiento.

En el caso de la hermana mayor, la Presence, el reconocimiento se extiende a mascotas y coches. La idea es controlar el transito por el jardín o la entrada de carruajes en una vivienda unifamiliar. Le acompaña una potente luz LED que puede ser configurada igualmente.

En definitiva, un producto bien acabado y útil. Con una aplicación que puede mejorar y unas funcionalidades correctas. No va a cambiar la forma de vida de las personas pero resolverá inquietudes del día a día. Eso sí, os advertimos que puede ser muy adictiva. Cotillear, aunque sea tu propia casa, es una tentación que estará partir de ahora a un sólo toque de pantalla.

0
comentarios