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Análisis del Google Pixel XL: un buen primer intento de construir un competidor del iPhone

Google Pixel XL es el teléfono móvil que ocupa el análisis tecnológico de Daniel Rodríguez Herrera de esta semana.

Muchos añoramos la época en que Google lanzaba cada año un móvil Nexus para demostrar las bondades de las nuevas versiones de Android. Durante años eran la mejor opción en calidad precio fuera de las alternativas chinas, con la ventaja de disponer de una versión de Android sin añadidos, perfectamente optimizada y que era la primera en actualizarse a las nuevas versiones. Desgraciadamente, cuando empezaron a ofrecer terminales de gama más alta y más caros, el idilio con los consumidores empezó a decaer hasta que Google decidió acabar con el proyecto e iniciar un nuevo programa por el cual diseñarían de arriba abajo sus nuevos móviles. Y aquí tenemos el primer fruto de ese esfuerzo: el Google Pixel XL.

La caja como ven es muy sencilla y tan sólo trae el propio móvil, los manuales que no se lee nadie, el cargador y el cable, sin que haya auriculares a la vista.

Desgraciadamente, como la unidad que nos han prestado viene para enchufes anglosajones y encima el cable no es el correcto no hemos podido probar la carga rápida, que aseguran que es capaz de recuperar el 40% de sus 3.450 mAh en tan sólo media hora. En cuanto al diseño, Google ha querido remarcar que tiene mucha personalidad, y es cierto que dentro de los estrechos márgenes que se pueden cambiar en un móvil es bastante original. Lo malo es que, para mi gusto, es original para mal.

En la parte trasera no tiene la clásica protuberancia en la cámara, cosa que me gusta, pero mezcla cristal arriba y aluminio abajo, como si quisiera convencer a quienes les gusta el cristal y a quienes les gusta el aluminio, pero probablemente no satisfaga ni a unos ni a otros.

El marco recuerda al del iPhone, pero con una curvatura que provoca la sensación de ser más grueso de lo que es, y el frontal tiene como mucho espacio libre alrededor de la pantalla pese a no tener los tres botones capacitivos. Pero bueno, para gustos colores. Hablando de lo cual, me encantan los nombres que ha elegido Google para los colores que podemos elegir: además de éste, llamado Muy Plateado, podemos optar por el Azul de Verdad y el Bastante Negro. Una pulla, no muy encubierta, a los elaborados nombres con que otros fabricantes se refieren a los colores de sus teléfonos.

El hardware es potente, pero sin nada que lo haga destacar a priori de la masa, algo que necesita porque está pensado para competir con los iPhone y Samsung de campanillas. Snapdragon 821, 4 gigas de RAM, cristal Gorilla Glass 4, pantalla AMOLED de 5,5 pulgadas con resolución QuadHD que suponen más de 500 puntos por pulgada, una resolución excelente para una buena pantalla que sin embargo no acaba de verse bien bajo el sol.

La batería aguanta muy bien: si no le damos caña durará dos días sin problemas y francamente no sé qué tendríamos que hacer para no terminar el día. Cámaras de 12 y 8 megapíxeles. Naturalmente el sistema operativo es Android Nougat 7.1; al fin y al cabo este móvil sirve, como hacían los Nexus antaño, como presentación de la última versión de Android. Y no cabe duda de que recibirá las actualizaciones el primero.

En definitiva, todo correcto, pero nada que justifique su precio: y es que los Pixel vienen en dos versiones, la normal de 5 pulgadas y esta XL de 5,5; aunque no está a la venta en España aún, este modelo de 32 gigas cuesta unos 720 euros al cambio, mientras para el Pixel de 5 pulgadas serían unos 610. Optar por las versiones de 128 gigas le añade unos 100 euros al precio. Y es algo que igual nos tendremos que pensar, porque no se puede ampliar con tarjeta microSD.

Pero al fin y al cabo Google es una compañía de software especializada en servicios de internet, así que esto es lo que al final hace destacar a este móvil. La labor de optimización es excelente, así que disfruta de la mayor sensación de fluidez que he visto en cualquier móvil Android.

Los juegos cargan rápido y puedes estar matando a los malos en menos que canta un gallo. Tanto dentro de las aplicaciones como al cambiar de una a otra no se aprecian pausas ni parones de ningún tipo. Y el Launcher que ha preparado Google la verdad es que está muy bien resuelto, con accesos rápidos a su buscador y Google Now, una solución francamente buena para acceder al listado de todas las apps instaladas y la posibilidad de desplegar las notificaciones moviendo el dedo hacia abajo por el lector de huellas.

Además, Google almacenará gratis todas las fotos que saquemos con este móvil en Google Drive. Y lo cierto es que sacaremos muchas, porque la cámara es excelente. Pese a carecer de estabilizador óptico, la calidad de las tomas nocturnas, que es donde se notan estas cosas, es de primera línea, incluso en los vídeos. Por defecto las fotografías se toman en HDR y además de panorámicas y fotos de 360 grados, la aplicación de la cámara incluye además lo que llama “efecto de enfoque” que permite emular el clásico efecto de jugar con la profundidad de campo enfocando un objeto y desenfocando lo demás: para ello bastará con sacar la foto y mover ligeramente la cámara: los efectos son de lo más resultón.

Lo que no hemos podido probar es el asistente de Google, que es quizá lo que más importancia dio la compañía cuando presentó el móvil. Y no lo hemos podido hacer porque por el momento sólo está en inglés y al poner el móvil en español ya no se puede acceder a él directamente a través del botón de inicio. Podemos probarlo, eso sí, usando Allo, pero como en cualquier otro móvil.

Con la gama Pixel, Google ha querido meterse directamente en la pugna por ser considerado el móvil Android de referencia, el que se compara con el último iPhone, un galardón que por ahora tiene Samsung y sus Galaxy S. Y aunque es un contendiente respetable para ese cetro, y tiene un gran mérito haber llegado hasta donde lo ha hecho en su primer intento, me temo que no llega a destronar a los coreanos. Le faltan pequeñas cosillas, como el diseño un poco feo, que no resista al agua o la falta de estabilizador óptico; detalles que marcan que estamos ante un móvil top que justifica su precio. Eso sí, si lo que nos gusta es sacar fotos como posesos con el móvil quizá sea la mejor alternativa por la excelente cámara y el almacenamiento gratuito en Google Photos, que posiblemente sea el mejor servicio de su clase. Pero si no es el caso, será mejor mirar a otros fabricantes.

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